martes, 28 de diciembre de 2010

A veces creo que mi vida ha llegado a una conclusión inesperada, que ya no tengo mucho qué hacer ni qué decir, porque un etapa de mi existencia ha terminado, se cierran ciertos círculos y no tengo certeza de que algunos otros se abran. Si cabe esperar es por algo absolutamente nebuloso, frío y objetivado por una cabeza llena vacuos pensamientos que siguen sin llevarme a algún lado. No presiento si las cosas irán bien o mal, y eso me asusta, sin embargo entre la soledad de la una, y multitud de voces que se agolpan en las paredes de mi cerebro, existe el sonido de mi mente leyendo esto,encarando cada frase para saberme un poco más yo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Antídoto recurrente

Caen sobre mis ojos las imágenes viejas de los momentos vividos con otras personas, recuerdo lo que hacía en tiempos pasados con gente que ahora ya no figura en mi vida. Me pregunto ¿cómo fluye la existencia de los otros?, ¿han hecho realidad sus planes o se sumergen como yo en proyectos futuros tal vez inalcanzables? No sé, no sé dónde están todos aquellos que sonríen en mi memoria, ésos que lloran unas veces y que gritan de hilaridad otras. Recuperar en momentos de soledad la tristeza y la felicidad de antaño se vuelve en un antídoto recurrente para soportar el presente.